Un mismo dÃa, dos signos de comunión
Este domingo, 10 de agosto de 2025, la Diócesis de MonterÃa vivió una jornada cargada de significado y alegrÃa. Nuestro Administrador Apostólico, Monseñor Farly Gil Betancurt, recorrió dos lugares emblemáticos que representan la riqueza y la unidad de nuestra Iglesia particular: la Parroquia San José de Centro Alegre, la más distante de la diócesis, y la Catedral San Jerónimo, Iglesia Madre y corazón de nuestra vida diocesana.
En horas de la mañana, el obispo llegó hasta Centro Alegre, donde fue recibido con profundo afecto por la comunidad parroquial. La celebración eucarÃstica fue ocasión para escuchar su invitación a orar intensamente por el nuevo pastor que, en su momento, el Santo Padre enviará a esta Iglesia diocesana, recordando que, aunque ahora él ejerce como Administrador Apostólico, su misión es acompañar y cuidar de la grey que le ha sido confiada.
Por la tarde, ya en la Catedral San Jerónimo, Mons. Farly presidió la Santa Misa en la que reiteró un mensaje clave: la Iglesia es una, santa, católica y apostólica, y en ella nadie camina solo. Su visita quiso ser un signo de cercanÃa y comunión, uniendo en un mismo dÃa los extremos geográficos y espirituales de la diócesis.
En este recorrido, hemos visto una Iglesia viva, que late con fuerza en sus comunidades rurales y urbanas; una Iglesia que vive la comunión, que se fortalece en la oración y que se expresa con alegrÃa en la cercanÃa de sus pastores; una Iglesia que, unida a la Iglesia Universal, camina con esperanza hacia el futuro que Dios le prepara.
Damos gracias al Señor por este momento de gracia y renovamos nuestra oración por la unidad y la misión evangelizadora de nuestra diócesis.










Visita a la Catedral San Jerónimo
















